Pequeño Phillipe

Pequeño Phillipe.

“Buenos días”. Llevo semanas acostumbrada a oír hablar en distintos idiomas, yo misma en una conversación combino inglés, francés, español y alguna palabra suelta en Jemba. Por eso me cuesta reaccionar cuando la mamá de un niño que tenemos ingresado en el hospital me da los buenos días con un perfecto español.

Nos quedamos mirándonos las dos. Yo pienso en lo joven que es para tener ya 3 hijos y seguramente ella piensa lo joven que soy yo para ser la doctora de su bebé. Pero nos sonreímos, eso sí que es lenguaje universal. Tiene entre sus brazos a un bebé de casi 6 meses, gordito y precioso, que no deja de llorar. Es Phillipe y sus ojazos. Noto a su madre cansada, pero sobre todo la noto preocupada, porque según nos dice, Phillipe siempre ha sido un bebé feliz y ahora no deja de llorar.

image1

Distraerle para poder explorarle es todo un desafío, pero al final conseguimos que el pequeño Phillipe deje de llorar. La mamá nos cuenta que lleva unos días con vómitos y fiebre. Lo primero en lo que hay que pensar aquí es en una posible malaria, así que intentamos no retrasar el diagnóstico para ponerle tratamiento cuanto antes.

Los días pasan y Phillipe cada vez está mejor y sonríe más. Su madre nos pide irse a casa porque tiene que cuidar de sus otros hijos y porque no tiene mucho dinero para seguir pagando el tratamiento y la estancia en el hospital. Bebé Phillipe está mejor pero preferimos que se quede un día más para que se vaya fuerte y recuperado del todo a casa.

Al día siguiente el primer paciente al que paso a ver es al pequeño Phillipe. Hoy sonríe y juega con mi fonendoscopio mientras le exploro. Ya no tiene fiebre ni vómitos, pero tiene mocos y eso me deja intranquila. Mientras relleno el informe de alta me entran muchas dudas y me doy cuenta de que con los medios que disponemos aquí hacer un buen diagnóstico y tratamiento es todo un desafío, así que decido hablar con la Dra. Mireille, porque aquí la experiencia de los médicos puede llegar a ser más útil que los resultados de laboratorio. La Doctora está de acuerdo con la decisión de darle el alta, así que termino el informe y la explico a la madre cómo debe continuar el tratamiento en casa y los signos de alerta por los que debería volver al hospital con el bebé. Me mira agradecida, me da un fuerte abrazo y me deja coger a Phillipe para que me despida de él. Mientras, ella recoge todos los bártulos que había llevado al hospital, se despide del resto de madres y se coloca a su bebé en la espalda, bien sujeto con una tela camerunesa.

Me quedo mirando cómo se alejan del hospital. Por allí se va Bebé Phillipe, sano, gordito y feliz.

Ana.

image3

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s